Entradas

Primera Llamada

Imagen
Estamos a pocos meses de iniciar una nueva administración federal con un partido “nuevo”, un partido que creó expectativas muy altas en la sociedad, de tal dimensión que en muchos casos suenan imposibles de cumplir e incluso de creer. La gente está ávida de un cambio, tiene la esperanza o ilusión que todo puede cambiar de la noche a la mañana, sin embargo, hay muchas cosas que aún no cuajan o más bien nunca tuvieron los ingredientes para tal efecto. A pesar de ello, el próximo presidente de México se puede sentir tranquilo aunque no confiado, ya que tiene un escenario inmejorable en el poder legislativo para poder realizar muchas de sus promesas de campaña, sin embargo, el poder marea, ciega y ensordece. Hay un dicho político muy socorrido tanto por políticos como asesores de la vieja escuela, “prometer no empobrece” y menos en campaña, el problema viene cuando estás frente a un electorado que no es el mismo de antes, un electorado empoderado que tiene recursos tecnoló...

Flotando en el cyberespacio

Imagen
Existe un refrán que dice “de la moda lo que te acomoda” y para las campañas electorales aplica la misma formula. Si bien, lo importante es estar, debes elegir dónde y cómo, ya que de lo contrario puede resultar contraproducente. Las redes sociales son parte esencial de las campañas para generar percepción y reflejar el sentir de una parte de la sociedad, por ello se han convertido en el espacio idóneo donde se desatan las pasiones de una campaña electoral. Si bien, las redes sociales están de moda, cualquier candidato debe saber que no todas las redes son para todos. En el proceso electoral reciente hubo candidatos que se desvivían por aparecer y ser populares en ellas, sin embargo, descuidaban aspectos básicos que en muchos casos los ponían en jaque. Algunos apuntes para suspirantes: Lo principal es tener claridad en tres preguntas: ¿Quién soy?, ¿Qué quiero? y ¿Con qué cuento? Tener una estrategia general de comunicación debe ser primordial y...

Después del día D

Imagen
Para muchos tomó por sorpresa el resultado del domingo 1 de julio, sobre todo porque existía la duda si dejarían pasar a López Obrador. Con una diferencia significativa el candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia logró el 52.9% de la votación (más de 24 millones de votos), por debajo quedó Ricardo Anaya (22.4%), José Antonio Meade (16.4%) y Jaime Rodríguez El Bronco  (5.1%). Sin duda, estamos hablando de un movimiento social cuya raíz no se gestó ahora y se encuentra en la idea de un cambio y un castigo. Un cambio que promete acabar con la corrupción y los malos gobiernos y un castigo hacia la clase política gobernante. El fenómeno Obrador fue de tal dimensión que no sólo logró arrebatar la Presidencia de la República al PRI, sino logró 5 de las 9 gubernaturas en disputa (CDMX*, Morelos, Veracruz, Chiapas y Tabasco), tener mayoría en más de 17 Congresos Locales y ser la primera fuerza política en el Senado y la Cámara de Diputados. Un escenario inmejora...